Profesores, Testimonios

Paulina Araya, profesora Wenlock School

19 abril, 2013

Docente Español A, Literatura.

La primera vez que escuché acerca del Programa de Bachillerato Internacional, recordé casi instantáneamente lo que años antes de ese momento había oído de mis padres respecto al proceso de ingreso a la Universidad que se aplicaba en sus años en Chile (muy diferente al actual). Era con pruebas llamadas de Bachillerato, las cuales esencialmente, más que medir en términos cuantitativos, estimaban cuánto y cómo sabían los futuros profesionales del país sin marginar los conocimientos de cultura general que debían poseer.

Si se establece una relación entre lo anterior y el actual Programa de Diploma del IB, pareciera ser que la vinculación emocional o afectiva, y cognitiva es directa. A través de todos estos años en que he tenido la oportunidad de enseñar y de mediar aprendizajes en mis alumnos, he comprobado reiteradamente que, así los resultados no sean siempre los que docente y/o alumno deseen, el proceso de aprendizaje es desde el comienzo una ganancia también emocional y cognitiva para ambos. El solo hecho de acceder a un Programa multifacético que considera una metodología centrada en el cómo y para qué hacer, que entrega la posibilidad de elegir qué agrada y también obliga a profundizar en áreas que no responden a intereses personales, debe necesariamente provocar (y en algunos casos lo hemos logrado) una apertura de mente, un definir una posición personal y social y una visión de mundo y del mundo concreto en el que estamos insertos diferente y comprometida.

Es esencial que los colegios que imparten este Programa sean, entonces, instituciones comprometidas no solo desde un aspecto económico (el que sabemos necesario), sino que con lo que significa ser y hacerse ser humano en el mundo de hoy. Lamentablemente cada país tiene sus sistemas, los que, en definitiva, condicionan la perspectiva en todas las estructuras sociales al jerarquizar qué es lo esencial, la competencia en sí misma o la interior, que me parece es la que conduce al ser humano a ser un modelo permanente para otros.